Sustentabilidad de la pesquerÃa de arawana
Sustentabilidad de la pesquerÃa de arawana (Osteoglos...
Somos un mismo pueblo con culturas diversas
Español
2001-01
La cultura patriarcal ha ido tejiendo, cuidadosamente, un denso entramado de conceptualizaciones mediante las cuales las relaciones sociales de explotación, opresión y subordinación entre varones y mujeres, son interpretadas como producto de caracterÃsticas biológicas y/o psicológicas de los seres humanos y el ejercicio de la violencia visto como elemento natural en la solución de los conflictos. «La violencia contra las mujeres no es fortuita, es el factor de riesgo por ser mujer. Las vÃctimas son escogidas a causa de su sexo. El mensaje es la dominación: o te mantienes en tu lugar o tendrás que temer. Contrariamente al argumento de que dicha violencia es sólo personal o cultural, ésta es profundamente polÃtica. Es el resultado de las relaciones estructurales de poder, dominación y privilegios establecidos entre varones y mujeres en la sociedad. La violencia contra las mujeres es primordial para mantener esas relaciones polÃticas en el hogar, en el trabajo y en todas las esferas públicas». Reconstruyendo fragmentos de historia: Desde la década de los 70s el movimiento feminista colombiano ha denunciado y elaborado propuestas para hacer visible la violencia contra las mujeres. En 1979, algunos grupos feministas, entre ellos Mujeres en la Lucha, impulsaron con motivo del Año Internacional del Niño, la amnistÃa para las madres presas polÃticas, y denunciaron en el ámbito internacional y nacional la violación y los vejámenes sexuales a que son sometidas. Asimismo, en años anteriores se cuestionaron y develaron las agresivas polÃticas de control natal realizadas en el paÃs a finales de la década de los 60s y la de los 70s. Estas polÃticas ponÃan el cuerpo y la vida de las mujeres como receptáculos fáciles de manipular, agredir y violentar en la búsqueda de un objetivo común: eliminar la pobreza, distribuir la riqueza, conservar los recursos. Sin embargo, la historia, 30 años después, ha demostrado que aunque se tienen menos hijos e hijas, para la gran mayorÃa de la población colombiana no llegó la distribución de la riqueza, ni la pobreza dejó de ser su dura y cruenta realidad. A pesar que muchas mujeres pobres, indÃgenas y afrocolombianas fueron obligadas a usar anticonceptivos y a ser esterilizadas sin su consentimiento…
Excepto si se señala otra cosa, la licencia del item se describe como Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International
Sustentabilidad de la pesquerÃa de arawana (Osteoglos...
QuintÃn lame: mil batallas contra el olvido ...
Ley de origen y legislación en Colombia: contraposiciÃ...
